En el Instituto de la Vera-Cruz nos interesamos por acompañar a nuestras alumnas en su proceso de crecimiento, es por eso que en primaria, existe un equipo formado por la directora, coordinadora de acompañamiento, psicóloga, maestras titulares y educadoras en la fe, quienes se encuentran en constante comunicación, cuidando que todas las niñas se sientan contentas, tranquilas y logren un buen desempeño; y en caso de que se presente alguna dificultad, darles el  acompañamiento necesario.

La coordinadora tiene reuniones frecuentes con las maestras titulares, en donde se dialoga acerca del desarrollo de cada alumna y se pone especial atención a las necesidades que se presentan.

Además de impartir la clase, las educadoras en la fe tienen entrevistas durante el año con cada alumna, para conocer cómo se sienten y poder brindarles apoyo ante cualquier necesidad, y entre otras actividades ayudan a que las alumnas resuelvan diferencias en caso de que surja algún conflicto entre ellas y puedan resolverlo mediante el diálogo y la paz. 

También mantienen la comunicación con la directora, coordinadora, psicóloga, maestras e incluso con padres de familia, ya que en  equipo logramos más. 

Cuando una alumna presenta problemas emocionales, conductuales, neurológicos,  pedagógicos, o tiene una necesidad educativa especial se le da un seguimiento; la psicóloga del Instituto se pone en contacto con papás, neurólogos, psicólogos o pedagogos e informa a las maestras los acuerdos para apoyar en lo que la niña necesita.

Con el objetivo de que las alumnas desarrollen habilidades para resolver conflictos relacionados con los sentimientos y las emociones de manera positiva para enfrentar la vida, se ha implementado un taller en el que se trabaja de forma virtual con la psicóloga, esto nos permite seguir unidas a la distancia, eliminando las barreras que implica el  COVID-19. 

Se les ha dado el seguimiento a través de videollamadas y diálogo continuo con las personas involucradas en el proceso, todo con el propósito de que las niñas puedan desarrollarse, estar tranquilas, sentirse acompañadas y vivir de la mejor manera posible.